Mostrando entradas con la etiqueta Karma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Karma. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de julio de 2016

Los sueños.

"Antes de la iluminación, la naturaleza verdadera del individuo está ensombrecida por la ignorancia básica de la que surge la mente conceptual. Atrapada en la visión dual, la mente conceptual fragmenta la unidad indivisible de la experiencia en unidades conceptuales y se relaciona con estas proyecciones mentales como si existieran por sí mismas como seres y cosas diferentes. El dualismo primario divide la experiencia en el yo y lo otro, y debido a que nos identificamos sólo con un aspecto de la experiencia -el yo-, se desarrollan las preferencias. Esto trae como resultado el surgimiento de la aversión y del deseo, los cuales se vuelven la base de las acciones físicas y mentales. Estas acciones (karmas) dejan huellas en la mente individual, que se convierten en tendencias de condicionamiento, que generan más codicia y aversión, las cuales, a su vez, engendran nuevas huellas kármicas, y así sucesivamente. Eso es lo que constituye el ciclo del karma que se perpetúa constantemente a sí mismo.
Durante el sueño, la mente se aleja del mundo sensorial. Las huellas kármicas estimuladas por las causas secundarias, necesarias .para su manifestación, tienen una fuerza o energía llamada prana kármico. Como el caballo y el jinete en la analogía, la mente 'cabalga' en el prana kármico hasta el centro energético del cuerpo relacionado con la huella kármica activada. Ello significa que la conciencia se concentra en un chakra en particular.
En este juego de mente, energía y significado, la conciencia ilumina y es afectada a su vez por las huellas kármicas y" las cualidades del reino asociado. El prana kármico es la energía del sueño, la fuerza vital, mientras que la mente se mueve con la manifestación específica de las huellas kármicas, incluyendo color, luz, emoción e imágenes, para formar una historia significativa que es el sueño. Este es el proceso que genera un sueño samsárico."

"El yoga de los sueños. Manual práctico para realizarlos mientras dormimos"
Ed. Pax México. México, 2004


Se puede leer y descargar aquí.

jueves, 7 de julio de 2016

La liberación de las emociones

"La mejor respuesta a las emociones negativas es permitir que se liberen a sí mismas, permaneciendo en la conciencia no dual, libres de ambición y aversión. Si podemos hacer eso, la emoción pasa a través de nosotros como un pájaro que vuela por el espacio: no deja ningún rastro. La emoción surge y luego se disuelve espontáneamente en el vacío. En este caso, la semilla kármica se manifiesta, sea como una emoción o como una sensación en el cuerpo, o bien como un impulso hacia una conducta en particular; pero como no respondemos con ambición o aversión, no se genera ninguna semilla de karma futuro. Por ejemplo, cada vez que la envidia surge y se disuelve en la conciencia, sin que nos volvamos presas de ella o tratemos de reprimirla, la fuerza de la tendencia kármica hacia la envidia se debilita; no hay nuevas acciones que la refuercen. Al liberar las emociones de esa manera, se corta el karma desde su raíz. Es como quemar las semillas kármicas antes de que tengan la oportunidad de crecer y manifestarse como problemas en nuestra vida.

Podría uno preguntarse por qué es mejor liberar la emoción que producir karma positivo. La respuesta es que todas las huellas kármicas nos constriñen, nos restringen en identidades particulares. La meta del camino es la liberación total de todo condicionamiento. Esto no significa que una vez que uno está liberado, la compasión y otros rasgos positivos no estarán presentes; de hecho, lo están. Pero cuando ya no estamos manejados por las tendencias kármicas, podemos ver nuestra situación claramente y responder de manera espontánea y apropiada, en lugar de ser empujados en una u otra dirección.
[...]
Si bien permitir que la emoción se libere a sí misma es la mejor forma de responder, resulta difícil hacerlo sin tener antes una práctica desarrollada y estable. Pero independientemente de cómo sea nuestra práctica ahora, podemos decidir parar por un momento cuando la emoción aparezca, entrar en contacto con nosotros mismos y elegir actuar de la mejor manera posible. Podemos aprender a suavizar la fuerza del impulso de los hábitos kármicos. Podemos usar el proceso conceptual para recordar que la emoción que vivenciamos es, simplemente, el fruto de huellas kármicas anteriores.


"El yoga de los sueños. Manual práctico para realizarlos mientras dormimos"
Ed. Pax México. México, 2004
Se puede leer y descargar aquí.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Una religión antropocéntrica.

Bajo la aparente incoherencia de ese título se esconde una verdad profunda: el budismo no cree en ningún dios, sino en el Hombre. El Budha nos enseñó que los miedos y la ignorancia atávicos solo pueden ser derrotados con el recto conocimiento recto pensamiento, por medio de la meditación. Este trabajo de "limpieza" interior (esfuerzo, concentración y atención plena) nos permitirá descubrir nuestra verdadera naturaleza, que no reside en ningún origen ni destino divino, sino en nosotros mismos, en nuestra preciosa existencia como hombres, formando parte de un Universo sin principio ni fin, eternamente impermanente, porque, como la ciencia ha dicho, la energía ni se crea ni se destruye. Encontrar el sentido de la existencia humana pasa por esta toma de conciencia. Y, acto seguido, admitir con humildad que nuestros actos (no solo los físicos, sino también los mentales), nuestras palabras y nuestros medios (y modos) de vida establecen poderosas relaciones causa-efecto, un karma que hará posible la armonía de cada hombre consigo mismo, con sus semejantes, con su mundo más inmediato y en definitiva con el Universo, al que pertenece.

sábado, 17 de marzo de 2012

Realización de la vacuidad.

"...
Este Sí Mismo es espíritu, mente, emoción y cuerpo. En esencia, vacuidad. Pero es imposible acceder a la plena realización de la vacuidad si antes no nos hemos realizado en tanto que cuerpo, emoción, mente y espíritu. No podemos olvidarnos a nosotros mismos si antes no nos hemos reconocido. No podemos abandonar el ego si antes no hemos desarrollado un ego maduro. Sentimos que es imposible realizar plenamente nuestra naturaleza espiritual, si antes no nos hemos realizado como seres humanos en nuestros niveles corporal, emocional y mental. Nuestra práctica espiritual no puede ser seguida como negación o falsa sublimación de nuestros desequilibrios personales. No podemos usar el perfume del incienso espiritual para ocultar el olor y el dolor de nuestras heridas emocionales."

Dokûsho Villalba.
"Buscando las raíces del sufrimiento.
Reflexiones para un diálogo entre la psicoterapia y el budismo."
Revista FOMECO, nº 4, 2001

viernes, 9 de marzo de 2012

El recto entendimiento del yo, la impermanencia y la compasión.

El recto entendimiento (o comprensión correcta) es uno de los ocho rayos de la rueda del dharma. El recto entendimiento hay que enfocarlo hacia todas las cosas que nos pasan y hacemos en la vida, porque en cada palabra, cada pensamiento y cada acción estamos acumulando karma. Y el karma lo es  en el camino hacia la liberación.
Una de esas direcciones hacia las que tenemos que enfocar el recto entendimiento es hacia la impermanencia para tomar conciencia de  que eso que cada uno de nosotros llama su "yo" no es otra cosa que una invención de la mente para tratar de definirnos (de la manera más errónea): marcando diferencias con los otros y con el mundo. Porque es verdad que tener un nombre, una dirección, una profesión, ser autor de... propietario de... ser de tal sitio... hijo de... padre de... amigo de... nos da una apariencia de identidad. De este modo, nos vamos identificando con esas propiedades y cualidades y roles sociales, familiares, sicológiocos y nos parece estar configurados sólidamente, crecer y madurar. Pero un día, por ley de la impermanencia, nos sorprende la enfermedad o el infortunio (o ninguna de las dos cosas: simplemente, la naturaleza impermanente...) y nos arrebata alguna de nuestras hermosas cualidades o "propiedades" y quedamos a la deriva, náufragos ficticios - por equivocados; ¡pero tan atormentados! - de nosotros mismos...
El recto entendimiento nos permitirá ser conscientes de que nuestro auténtico ser no es el revestido de apegos, que nos diferencia y nos aleja de los demás, sino precisamente lo contrario: el desnudo, limpio, auténtico yo que nos identifica con los otros y que nos permite vernos en los demás. Porque realmente somos lo que somos, seres humanos, solo cuando nos miramos en ese espejo de nosotros mismos que son nuestros semejantes, con los mismos miedos, los mismos afanes, los mismos apegos... que nos desarman de odios y rencores, y nos hacen perdonar, y nos llenan de compasión y de solidaridad.
Esta parece ser, penetrando la meditación con recto entendimiento, la palabra clave: nuestros semejantes. En realidad, nuestros iguales, nuestra propia imagen. No habrá más yo de verdad que este. Somos Uno y Todos al mismo tiempo. Vacuidad, que es  "transparencia", sin forma, por ausencia o vacío de apegos-engaños de los sentidos, y Esencia, en el encuentro-identificación con nuestros iguales,  con su transparencia.
Solo actuando en nuestro día a día con este recto entendimiento podremos mejorar  karma, no ya el particular, sino el de todos, para conseguir realizarnos como los preciosos seres humanos que somos. Y  está claro que no puede ser en solitario; uno, en solitario - en soledad - no es más que falacia. La auténtica justicia, libertad, felicidad, realización, Iluminación..., no pueden ser realizados individualmente - no serían más que vanos conceptos filosóficos o culturales, apegos, falacias - , sino en el Todo, en comunidad con los demás, en la sabiduría y la compasión. 

jueves, 8 de marzo de 2012

lunes, 20 de febrero de 2012

Zen y "sí mismo".


El maestro Eihei Dogen (1200-1250) escribió en el Shobogenzo Bendowa:

“Estudiar el Zen significa estudiarse a sí mismo.

Estudiarse a sí mismo significa olvidarse a sí mismo.

Olvidarse a sí mismo significa hacerse uno con todas las existencias del Universo.”

domingo, 19 de febrero de 2012

Yo soy los otros

"Esta frase tan corta me impresionó. Es de Schopenhauer, el filósofo que más me interesó cuando era joven. Luego, he sabido que el pensador alemán –y profeta de Nietzsche– ha sido el preferido de los artistas y ha ejercido una gran influencia en ellos. Me alegraría saber por qué, pero en mi caso, la frasecita me confirmó que para ser dramaturgo o novelista hay que contar mucho con la historia y la memoria del prójimo, para saber quiénes somos nosotros.

Supuestamente, yo me arrimo afectivamente a las vanguardias de mi siglo, pero también soy un entusiasta de «lo antiguo». A mí lo antiguo me hace vivir y soñar como nada en el mundo. Yo he sido muchos otros, antes de ser yo, y sus impresiones, sus apetitos, sus espantos, su larga experiencia sensorial, están inscritos en mis genes, en mi ADN."

Francisco Nieva ,
en su artículo de La Razón.
18 de febrero de 2012

miércoles, 15 de febrero de 2012

Preceptos budistas en Gandhi.





“Cuida tus pensamientos... porque se volverán palabras. Cuida tus palabras... porque se volverán actos. Cuida tus actos... porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres…… porque forjarán tu carácter. Cuida tu carácter... porque formará tu destino. Y tu destino será tu vida.”

Mahatma Gandhi (1869- 1948)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Diálogo con el SíMismo. Hwa Tou

El Yo grande interroga al yo pequeño en el día del cumpleaños de ambos (¿de ambos?...).
- ¿Cuántos años dices que tienes?
- Cincuenta y cinco.
- ... Imposible. Yo soy más grande que tú y tengo muchísimos menos...
- Será porque yo te hablo desde mi materia sensible y tú, en cambio, desde mi luz y mi karma.
- ¡Mi eterno amado enemigo!
El Yo grande medita...

martes, 30 de noviembre de 2010

La identidad.

»Pues bien, aunque en realidad sólo hay un único ser individual, se pueden adoptar dos perspectivas diferentes. ¿Qué es lo que ocurre cuando uno se critica? El "yo" que critica lo hace desde una perspectiva totalizadora de la persona, mientras que el "yo" criticado es uno mismo en una experiencia concreta. Así es posible esta relación del SI mismo con el sí mismo".
»Cabe añadir que es útil reflexionar sobre los diversos aspectos de la Identidad personal. Tomemos como ejemplo un monje tibetano. Ese individuo puede construir su identidad desde la perspectiva de ser monje: "yo mismo como monje". Y también puede experimentar su Identidad basándose en su origen étnico, como tibetano, de modo que Puede decir: "Soy tibetano". y puede tener otra identidad en la que la condición monacal y el origen étnico no jueguen un papel importante. Puede pensar: "Soy un ser humano". Tenemos por tanto perspectivas diferentes de la identidad personal.
»Esto indica que cuando nos relacionamos conceptualmente con algo, podemos observar un mismo fenómeno desde muchos ángulos diferentes, y que esta capacidad es bastante selectiva; podemos enfocar la atención en un aspecto de ese fenómeno y adoptar una perspectiva determinada. Esta facultad es muy importante cuando queremos identificar y eliminar ciertos aspectos negativos en nosotros o intensificar los rasgos positivos: con ella podemos aislar las partes que tratamos de eliminar o contra las que queremos luchar.
[...]

"El arte de la felicidad"
Dalai Lama con Howard C. Cutler. Mondadori.

sábado, 24 de julio de 2010

Recto entendimiento.

(Enseñanza tomada de una alocución
del Venerable Bhikkhu Nandisena,
disponible en audio en la página de
Asociación Española de Budismo Theravada)

Hay un discurso en el Tipitaka llamado "discurso menor de Màlukya", más conocido como "
Sutta del símil de la flecha
", en el que vemos a este monje preguntándose por asuntos del tipo "El mundo es eterno o el mundo no es eterno’; ‘el alma (jìva) es la misma que el cuerpo’ o ‘el alma es una cosa y el cuerpo es otra’; ‘el ser existe después de la muerte’ o ‘el ser no existe después de la muerte’... y decide acudir al Sublime a preguntarle, porque el Sublime no le ha enseñado esto todavía. Así que acude y le pregunta. Y el Sublime le regaña y le cuenta el símil de la flecha. Un hombre es herido por una flecha envenenada y los amigos y familiares piden que venga un médico. Pero el enfermo se empeña en saber antes quién lanzo la flecha, de qué material está hecha la cuerda y de qué madera es el arco... Y concluye el Tathagata: Màlukyaputta, este hombre moriría sin conocer estas cosas. De la misma manera, Màlukyaputta, si una persona dijera: ‘No seguiré la vida noble con el Sublime hasta que el Sublime me declare ‘el mundo es eterno’ o ‘el mundo no es eterno’ ... o ‘el ser ni existe ni no existe después de la muerte’. Ese hombre moriría y eso continuaría, Màlukyaputta, sin ser declarado por el Tathàtaga.
Queda clara la enseñanza: responder o buscar esas respuestas no conduce al recto entendimiento. El Buda ha declarado sólo las Cuatro Nobles Verdades y, dentro de la cuarta, el Noble Óctuple Sendero. Y el primero de estos ocho caminos es el Recto Entendimiento porque el Buda entiende que sin él no tienen sentido todos los demás. De nada serviría el pensamiento correcto, ni los principios éticos, ni el entrenamiento de la mente, si no tenemos una concepción correcta de toda la enseñanza del Buda. Y esta concepción correcta o Recto Entendimiento no tiene que ver con preguntas filosóficas sino con un principio bien simple: que los seres son propietarios de sus acciones. Nosotros tenemos el dominio sobre nuestras acciones y nadie más que nosotros puede causar daño o no causar daño a los demás. Pensar otra cosa es incorrecto entendimiento. Pensar que no podemos tener control sobre las acciones que causan el sufrimiento es incorrecto. (Para el hombre occidental sería parecido a la negación del libre albedrío). De la misma manera que tenemos bienes materiales, como dinero, casa, títulos,... tenemos también otras "propiedades" que son nuestras acciones. Y estas son las reales, las auténticas, porque las otras desaparecen cuando morimos, no podemos llevárnoslas con nosotros, pero las acciones sí continúan con nosotros, porque producen unos resultados, tienen unos efectos que constituyen nuestro karma. El karma es esta ley de "causa-efecto" que tienen nuestras acciones. Así que podemos decir que los seres no solo son propietarios de sus acciones, sino también herederos de sus acciones...O dicho de otra manera, las acciones son sus progenitoras, porque le darán la nueva vida en las sucesivas reconexiones. Incluso son su "familia" y su "refugio".
Así que el entendimiento correcto, la concepción correcta, la auténtica sabiduría, reside en entender la importancia y trascendencia de nuestras acciones. Sólo después podremos superar los otros caminos, los de la ética y el desarrollo meditativo (samaddhi) para corroborar en nosotros las enseñanzas del Buda, que la impermanencia, la insustancialidad, el apego y la ira, las falsas apariencias de la realidad y la ignorancia, son el origen del sufrimiento.

martes, 13 de julio de 2010

Hwa Tou: ¿Cuál es el mito que tú vives?

Esta Hwa Tou se la debemos a C. G. Jung.
"Jung sostenía la importancia de profundizar en el conocimiento del lenguaje simbólico para consolidar la preeminencia de la consciencia individual sobre las potencias inconscientes. En tono poético, sostenía que este proceso de individuación (principium individuationis) sólo es viable cuando se ha dado respuesta a la pregunta: ¿Cuál es el mito que tú vives?. Consideraba, por otra parte, que estos aspectos de la vida anímica están relativamente marginados del sistema de creencias de la mentalidad moderna occidental"
Le estamos muy agradecidos al señor Jung...

"Sí-mismo" y meditación.

»A menudo nos encontramos en situaciones en las que nos censuramos, y nos decimos: "Me he defraudado a mí mismo", y nos enfadamos. Así que también en esas ocasiones entablamos un diálogo con nosotros mismos, aunque en realidad seamos siempre un solo individuo. A pesar de ello, tiene sentido criticarse, enojarse con uno mismo, como todos sabemos por experiencia propia.
»Pues bien, aunque en realidad sólo hay un único ser individual, se pueden adoptar dos perspectivas diferentes. ¿Qué es lo que ocurre cuando uno se critica? El "yo" que critica lo hace desde una perspectiva totalizadora de la persona, mientras que el "yo" criticado es uno mismo en una experiencia concreta. Así es posible esta relación del SI mismo con el sí mismo".
»Cabe añadir que es útil reflexionar sobre los diversos aspectos de la Identidad personal.

Palabras del Dalai Lama en el libro
El arte de la felicidad