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martes, 9 de enero de 2018

Letanía del ciego que ve

[...]
Que si alguien, de repente, vino para arrancarme
cuanto sembré y planté llorando por las nubes,
me torne en nube yo, me torne en planta,
que sean aún semillas mis dos ojos
en los ojos sin lágrimas del perro.

Que si hay enfermedad sirva para curarme,
sea sólo el inicio de mi renacimiento.
Que si beso y parece que el labio sabe a muerte,
amor venza a la muerte en ese beso.
Que si rindo mi mente y detengo mis pasos,
que si cierro la boca para decirte todo,
y dejo de rozar tu carne ya sembrada,
que si cierro los ojos y venzo sin luchar
(victoria en la que nada soy ni obtengo),
te tenga a ti, silencio de la cumbre,
o a ese sol abatido que es la nieve,
donde la nada es todo.
Que respirar en paz la música no oída
sea mi último deseo, pues sabed
que, para quien respira
en paz, ya todo el mundo
está dentro de él y en él respira.

Que si insiste la muerte,
que si avanza la edad, y todo y todos
a mi alrededor parecen ir marchándose deprisa,
me venza el mundo al fin en esa luz
que restalla.
Y su fuego me vaya deshaciendo como llama
de vela: con dulzura, despacio, muy despacio,
como giran arriba extasiados los planetas.


De "Tiempo y abismo" (1999-2002), Antonio Colinas

martes, 12 de diciembre de 2017

Donde habite el olvido

Ya hemos dicho en otras ocasiones que tenemos nuestros místicos zen. He aquí un ejemplo más, en este poema, poderoso de fondo y forma, de Luis Cernuda. Resulta conmovedor que estos versos terminen casi con las mismas palabras que el sutra supremo del Zen, Maka Hanya Haramita Singyo (sutra del Corazón o de la Sabiduría), compuesto por el místico Najaryuna entre el siglo I y II de nuestra Era.
Donde habite el olvido, 
en los vastos jardines sin aurora; 
donde yo sólo sea 
memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
donde el deseo no exista. 

En esa región donde el amor, ángel terrible, 
no esconda como acero 
en mi pecho su ala, 
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. 

Allá donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
sometiendo a otra vida su vida, 
sin más horizonte que otros ojos frente a frente. 

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
cielo y tierra nativos en tomo de un recuerdo; 
donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
disuelto en niebla, ausencia, 
ausencia leve como carne de niño. 
Allá., allá lejos; 

donde habite el olvido.  

 "Donde habite el olvido", 
del libro "Los placeres prohibidos" (1931)


Luis Cernuda (Sevilla, 1902- México, 1963)


martes, 31 de mayo de 2016

Shunyata, Ku, vacío.

Es difícil - al menos para mí - penetrar en el concepto de "vacío". Encuentro explicaciones - al menos para mí - confusas, cuando no contradictoria... Y me parece muy importante ir a la raíz del concepto, para interpretarlo de acuerdo a la doctrina budista.
Creo que son acertadas estas explicaciones que siguen: 

"Shuniata significa que no hay nada que posea una esencia individual y, por tanto, que todo está vacío, sin una realidad independiente. Todo lo que existe está relacionado y es interdependiente, y la aparente pluralidad de individualidades es un carácter ilusorio de nuestra existencia. 
Esta ignorancia (avidya) de la verdadera naturaleza de la realidad es, por tanto, no experimentar shuniata como la verdadera naturaleza de la misma. Cuando esto es posible, es precisamente lo que se llama el "Kundalini", "despertar" o "iluminación" en el budismo. 
Cabe destacar que el concepto de shuniata nunca implica que la realidad no exista, no equivale al cero (aunque en la India la idea del cero parte de la idea de la shunia) o a una ausencia total. No es sinónimo de nihilismo. Contrariamente sugiere una realidad última, que no puede clasificarse en las categorías de la lógica. 
Este concepto fue muy desarrollado filosóficamente a partir de la noción de la no existencia de individualidad (anātman) y la explicación del surgimiento dependiente (pratītyasamutpāda). Es una pieza central de toda la filosofía budista, de manera que toda enseñanza sobre la naturaleza de la realidad se desarrollará a fin de ayudar a comprender qué es esa vacuidad."


Ver artículo completo en

domingo, 8 de mayo de 2016

Taisen Deshimaru - Maka Hannya Haramita Shingyo

Así es como reinterpreta el budismo zen el tradicional sutra del Corazón o de la Sabiduría, que debió componer Najaryuna a principios de nuestra Era (entre el siglo I y II). 



TEXTO
KAN JI ZAI BO SATSU - GYO JIN HAN NYA HA RA MI TA JI - SHO KEN GO ON KAI KU - DO I SSAI KU YAKU - SHA RI SHI - SHIKI FU I KU - KU FU I SHIKI - SHIKI SOKU ZE KU - KU SOKU ZE SHIKI - JU SO GYO SHIKI - YAKU BU NYO ZE - SHA RI SHI - ZE SHO HO KU SO - FU SHO FU METSU - FU KU FU JU - FU SO FU GEN - ZE KO KU CHU - MU SHIKI MU JU SO GYO SHIKI.
MU GEN NI BI ZE SHIN I - MU SHIKI SHO KO MI SOKU HO - MU KEN KAI NAI SHI MU I SHIKI KAI - MU MU MYO YAKU MU MU MYO JIN - NAI SHI MU RO SHI YAKU MU RO SHI JIN - MU KU SHU METSU DO - MU CHI YAKU MU TOKU - I MU SHO TOKU KO - BO DAI SAT TA - E HAN NYA HA RA MI TA KO - SHIN MU KE GE MU KE GE KO - MU U KU FU - ON RI ISSAI TEN DO MU SO.
KU GYO NE HAN - SAN ZE SHO BUTSU - E HAN NYA HA RA MI TA KO - TOKU A NOKU TA RA SAN MYAKU SAN BO DAI KO CHI - HAN NYA HA RA MI TA -ZE DAI JIN SHU - ZE DAI MYO SHU - ZE MU JO SHU - ZE MU TO DO SHU - NO JO ISSAI KU - SHIN JITSU FU - KO KO SETSU HAN NYA HA RA MI TA SHU - SOKU SETSU SHU WATSU.
GYA TEI GYA TEI - HA RA GYA TEI- HARA SO GYA TEI - BO JI SO WA KA.
HAN NYA SHIN GYO
TRADUCCIÓN

Esencia del Sutra de la Gran Sabiduría que permite ir más allá
El bodhisattva de la Verdadera Libertad, por la práctica profunda de la Gran Sabiduría, comprende que el cuerpo y los cinco skandha (sensación, percepción, pensamiento, actividad, conciencia) no son más que vacuidad (ku) y mediante esta comprensión ayuda a todos aquellos que sufren.
¡Oh Sariputra!, los fenómenos no son diferentes del vacío; el vacío no es diferente de los fenómenos. Los fenómenos se vuelven ku; ku se vuelve fenómeno. (La forma es el vacío, el vacío es la forma). Los cinco skandha son también fenómenos.
¡Oh Sariputra!, toda existencia es ku (vacío). No hay nacimiento, ni comienzo, ni pureza, ni mácula, ni crecimiento, ni disminución. Por eso, en ku, no hay ni forma ni skandha, ni ojo, ni oreja, ni naríz, ni lengua, ni cuerpo, ni conciencia. No hay color, ni sonido, ni olor, ni gusto, ni tacto, ni objeto de pensamiento. No hay sabiduría ni ignorancia, ni ilusión ni cese de la ilusión, ni decadencia ni muerte, ni fin de la decadencia ni cese del sufrimiento. No hay conocimiento, ni provecho, ni no provecho.
Para el bodhisattva, gracias a esta sabiduría que conduce más allá, no existe ni el miedo ni el temor. Toda ilusión y todo apego han sido cortados, y puede aprehender el fin último de la vida, el nirvana.
Todos los Budas del pasado, del presente y del futuro pueden alcanzar la comprensión de esta suprema sabiduría que libera del sufrimiento y permite encontrar la realidad.
Este mantra incomparable se dice así:
"Vamos, vamos, todos juntos más allá del más allá a la orilla del satori."
Una traducción literal al inglés se puede consultar aquí
(En otras entradas de este blog se pueden escuchar otras versiones, con la etiqueta 'mantra')

sábado, 6 de febrero de 2016

Biografía del silencicio.

"Despertar es descubrir que estamos en una cárcel. Pero despertar es también descubrir que esa cárcel no tiene barrotes y que, en rigor, no es propiamente una cárcel. ¿Por qué he vivido encerrado en una cárcel que no es tal?, comenzamos entonces a preguntarnos. Y vamos a la puerta. Y salimos. Hacer meditación es ese momento en el que salimos. Es descubrir que la puerta no ha estado nunca cerrada, que eres tú quien la hace cerrado con doble vuelta de llave. esa puerta no es  tal. Te la has inventado. "La puerta sin puerta" es una expresión típicamente zen que me hace pensar en que buenamente de lo que vivimos es puramente ilusorio.

De modo que deja ya de mirar esa puerta que has cerrado, levántate y ábrela. Mejor aún: levántate y date cuenta de que ahí nunca ha habido puerta alguna.

Conviene estudiar muy despacio el material del que están hechos los barrotes con los que construimos nuestras cárceles. Y hay que estudiar también el proceso por el que se construyen esos barrotes. Es así, por medio de este estudio, como se posibilita ese chispazo o intuición gracias a la que uno se libera. Para vivir en la realidad, debemos demoler los sueños que nos han encarcelado. nuestros sueños no son por lo general verdaderamente nuestros: los tomamos prestados, los fabricamos con un material poco fiable. Investiguemos o no en nuestras vidas, casi todos los sueños terminarán por desmoronarse precisamente porque no son nuestros."

Biografía del silencio.
Ed. Siruela, 11ª ed., 2015

viernes, 5 de febrero de 2016

Biografía del silencio.

"Ser consciente consiste en contemplar los pensamientos. La conciencia es la unidad consigo mismo. Cuando soy consciente, vuelvo a mi casa; cuando pierdo la conciencia, me alejo, quién sabe adónde. Todos los pensamientos e ideas nos alejan de nosotros mismos. Tú eres lo que queda cuando desaparecen tus pensamientos."
Pablo d'Ors
Biografía del silencio. 
Ed. Siruela. 11ª edición, 2015

jueves, 23 de mayo de 2013

Juan Ramón Jiménez. Plenitud de conciencia amadora.

Juan Ramón Jiménez es un ejemplo de búsqueda constante de la 'plenitud' del ser. Desde la  temprana experiencia traumática de la muerte de su padre, JRJ encontrará en el arte (en este caso la poesía) un método de meditación y una vía de diálogo consigo mismo, de encuentro con Dios, con la Eternidad, con la Belleza, para intentar trascender la limitación del yo. Sus versos, desde el artificio y adorno modernista, se van convirtiendo en desnudez esencializadora, en pura 'intelijencia' capaz de mostrar 'el nombre exacto de las cosas', hasta descubrir, al final de su camino vital, la luz del conocimiento. Este poema es uno de los que mejor representan ese descubrimiento. Dice en él que, sin nosotros saberlo, somos Uno con lo Eterno, con la Belleza, con la Virtud; que esa Unidad es conciencia amadora; y que en esa identidad del yo reside el misterio de la plenitud (que viene a ser iluminación, satori).
[ Parece imposible negar en esta madurez del Premio Nobel JRJ, la influencia de la filosofía budista, o por lo menos ciertas ideas comunes con el hinduismo, que probablemente le llegaran a través de su esposa, Zenobia Camprubí, de origen hindú (y traductora de Rabindranah Tagore...) ]

"Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.

Y tú eras en el pozo májico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.

Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire,
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.

"Animal de fondo" (1949),
Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

miércoles, 21 de marzo de 2012

La impermanencia.

"... la insistencia con que el Hinduismo y el Budismo hablan del carácter no permanente del mundo no tiene la significación pesimista y nihilista que los críticos occidentales normalmente le atribuyen. La transitoriedad es deprimente sólo para el espíritu que se empeña en aferrarse a ella. Pero para la mente que deja que las cosas sigan su curso y que se mueve con el flujo del cambio —que en la metáfora del Budismo zen se convierte en algo similar a una pelota en un arroyo de montaña—, el sentido de lo transitorio y de lo vacío se vuelve una especie de éxtasis. Por esta razón tanto en Oriente como en Occidente la impermanencia es a menudo tema de la poesía más profunda y conmovedora."
El camino del Zen.
Allan W.Watts

sábado, 17 de marzo de 2012

Realización de la vacuidad.

"...
Este Sí Mismo es espíritu, mente, emoción y cuerpo. En esencia, vacuidad. Pero es imposible acceder a la plena realización de la vacuidad si antes no nos hemos realizado en tanto que cuerpo, emoción, mente y espíritu. No podemos olvidarnos a nosotros mismos si antes no nos hemos reconocido. No podemos abandonar el ego si antes no hemos desarrollado un ego maduro. Sentimos que es imposible realizar plenamente nuestra naturaleza espiritual, si antes no nos hemos realizado como seres humanos en nuestros niveles corporal, emocional y mental. Nuestra práctica espiritual no puede ser seguida como negación o falsa sublimación de nuestros desequilibrios personales. No podemos usar el perfume del incienso espiritual para ocultar el olor y el dolor de nuestras heridas emocionales."

Dokûsho Villalba.
"Buscando las raíces del sufrimiento.
Reflexiones para un diálogo entre la psicoterapia y el budismo."
Revista FOMECO, nº 4, 2001

viernes, 9 de marzo de 2012

El recto entendimiento del yo, la impermanencia y la compasión.

El recto entendimiento (o comprensión correcta) es uno de los ocho rayos de la rueda del dharma. El recto entendimiento hay que enfocarlo hacia todas las cosas que nos pasan y hacemos en la vida, porque en cada palabra, cada pensamiento y cada acción estamos acumulando karma. Y el karma lo es  en el camino hacia la liberación.
Una de esas direcciones hacia las que tenemos que enfocar el recto entendimiento es hacia la impermanencia para tomar conciencia de  que eso que cada uno de nosotros llama su "yo" no es otra cosa que una invención de la mente para tratar de definirnos (de la manera más errónea): marcando diferencias con los otros y con el mundo. Porque es verdad que tener un nombre, una dirección, una profesión, ser autor de... propietario de... ser de tal sitio... hijo de... padre de... amigo de... nos da una apariencia de identidad. De este modo, nos vamos identificando con esas propiedades y cualidades y roles sociales, familiares, sicológiocos y nos parece estar configurados sólidamente, crecer y madurar. Pero un día, por ley de la impermanencia, nos sorprende la enfermedad o el infortunio (o ninguna de las dos cosas: simplemente, la naturaleza impermanente...) y nos arrebata alguna de nuestras hermosas cualidades o "propiedades" y quedamos a la deriva, náufragos ficticios - por equivocados; ¡pero tan atormentados! - de nosotros mismos...
El recto entendimiento nos permitirá ser conscientes de que nuestro auténtico ser no es el revestido de apegos, que nos diferencia y nos aleja de los demás, sino precisamente lo contrario: el desnudo, limpio, auténtico yo que nos identifica con los otros y que nos permite vernos en los demás. Porque realmente somos lo que somos, seres humanos, solo cuando nos miramos en ese espejo de nosotros mismos que son nuestros semejantes, con los mismos miedos, los mismos afanes, los mismos apegos... que nos desarman de odios y rencores, y nos hacen perdonar, y nos llenan de compasión y de solidaridad.
Esta parece ser, penetrando la meditación con recto entendimiento, la palabra clave: nuestros semejantes. En realidad, nuestros iguales, nuestra propia imagen. No habrá más yo de verdad que este. Somos Uno y Todos al mismo tiempo. Vacuidad, que es  "transparencia", sin forma, por ausencia o vacío de apegos-engaños de los sentidos, y Esencia, en el encuentro-identificación con nuestros iguales,  con su transparencia.
Solo actuando en nuestro día a día con este recto entendimiento podremos mejorar  karma, no ya el particular, sino el de todos, para conseguir realizarnos como los preciosos seres humanos que somos. Y  está claro que no puede ser en solitario; uno, en solitario - en soledad - no es más que falacia. La auténtica justicia, libertad, felicidad, realización, Iluminación..., no pueden ser realizados individualmente - no serían más que vanos conceptos filosóficos o culturales, apegos, falacias - , sino en el Todo, en comunidad con los demás, en la sabiduría y la compasión. 

jueves, 8 de marzo de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mente dual.


"Lo relativo y lo absoluto en realidad no están separados, es nuestra mente dual la que crea la diferencia. Sin embargo, es a través de esta mente dual, a través del devenir de la cadena de causas y efectos, que podemos comprender que la ola y el mar no están separados. Esto es exactamente el despertar de buda, pero si nos identificamos con cada pequeña forma, con cada elevación, con la espuma, con el remolino o con lo que sea, nos separamos de la verdadera visión que nos permite comprender y ver que el océano lo engloba todo, que no hay ola fuera del mar, que no hay separación. Podemos ver el mundo de lo relativo como extranjeros porque nuestro verdadero ser pertenece al océano y siempre ha estado allí. No hay nada que buscar, no hay nada que rechazar, la realidad es tal y como es. Por eso se dice que cuando una persona comprende esto es cuando puede entrar en la corriente, es decir, dejarse llevar, armonizarse con esa fuerza primera de la cual hemos surgido. De una manera u otra esto se intuye."
Pere Taiho Secorún,
maestro zen del Centre Zen Barcelona

lunes, 20 de febrero de 2012

Zen y "sí mismo".


El maestro Eihei Dogen (1200-1250) escribió en el Shobogenzo Bendowa:

“Estudiar el Zen significa estudiarse a sí mismo.

Estudiarse a sí mismo significa olvidarse a sí mismo.

Olvidarse a sí mismo significa hacerse uno con todas las existencias del Universo.”

domingo, 19 de febrero de 2012

Yo soy los otros

"Esta frase tan corta me impresionó. Es de Schopenhauer, el filósofo que más me interesó cuando era joven. Luego, he sabido que el pensador alemán –y profeta de Nietzsche– ha sido el preferido de los artistas y ha ejercido una gran influencia en ellos. Me alegraría saber por qué, pero en mi caso, la frasecita me confirmó que para ser dramaturgo o novelista hay que contar mucho con la historia y la memoria del prójimo, para saber quiénes somos nosotros.

Supuestamente, yo me arrimo afectivamente a las vanguardias de mi siglo, pero también soy un entusiasta de «lo antiguo». A mí lo antiguo me hace vivir y soñar como nada en el mundo. Yo he sido muchos otros, antes de ser yo, y sus impresiones, sus apetitos, sus espantos, su larga experiencia sensorial, están inscritos en mis genes, en mi ADN."

Francisco Nieva ,
en su artículo de La Razón.
18 de febrero de 2012

viernes, 17 de febrero de 2012

Inteligencia y vacuidad.

"No se trata de reducir la mente humana a una vacuidad pueril, sino de poner en juego su inteligencia espontánea e innata utilizándola sin forzarla. Tanto en el pensamiento taoísta como confucianista es fundamental confiar en el hombre natural, y desde el punto de vista de esas escuelas la desconfianza occidental en la naturaleza humana —por razones teológicas o tecnológicas— parece ser una especie de esquizofrenia."
Watts, Alan.
El camino del zen.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Vida.

El soneto de José Hierro es muy conocido. Dice así:

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro (1922-2002)



jueves, 2 de diciembre de 2010

Diálogo con el SíMismo. Hwa Tou

El Yo grande interroga al yo pequeño en el día del cumpleaños de ambos (¿de ambos?...).
- ¿Cuántos años dices que tienes?
- Cincuenta y cinco.
- ... Imposible. Yo soy más grande que tú y tengo muchísimos menos...
- Será porque yo te hablo desde mi materia sensible y tú, en cambio, desde mi luz y mi karma.
- ¡Mi eterno amado enemigo!
El Yo grande medita...

martes, 30 de noviembre de 2010

La identidad.

»Pues bien, aunque en realidad sólo hay un único ser individual, se pueden adoptar dos perspectivas diferentes. ¿Qué es lo que ocurre cuando uno se critica? El "yo" que critica lo hace desde una perspectiva totalizadora de la persona, mientras que el "yo" criticado es uno mismo en una experiencia concreta. Así es posible esta relación del SI mismo con el sí mismo".
»Cabe añadir que es útil reflexionar sobre los diversos aspectos de la Identidad personal. Tomemos como ejemplo un monje tibetano. Ese individuo puede construir su identidad desde la perspectiva de ser monje: "yo mismo como monje". Y también puede experimentar su Identidad basándose en su origen étnico, como tibetano, de modo que Puede decir: "Soy tibetano". y puede tener otra identidad en la que la condición monacal y el origen étnico no jueguen un papel importante. Puede pensar: "Soy un ser humano". Tenemos por tanto perspectivas diferentes de la identidad personal.
»Esto indica que cuando nos relacionamos conceptualmente con algo, podemos observar un mismo fenómeno desde muchos ángulos diferentes, y que esta capacidad es bastante selectiva; podemos enfocar la atención en un aspecto de ese fenómeno y adoptar una perspectiva determinada. Esta facultad es muy importante cuando queremos identificar y eliminar ciertos aspectos negativos en nosotros o intensificar los rasgos positivos: con ella podemos aislar las partes que tratamos de eliminar o contra las que queremos luchar.
[...]

"El arte de la felicidad"
Dalai Lama con Howard C. Cutler. Mondadori.

lunes, 19 de julio de 2010

Mahamudra. Aspectos generales.

1. Mahāmudrā (Sánscrito: Gran Sello o Gran Símbolo), (Tibetano: Chagchen, contracción de Chagya Chenpo), es un método de meditación que pretende alcanzar la verdadera naturaleza o esencia de la mente, es decir la naturaleza búdica o "Iluminación". Es el método más utilizado por el linaje Kagyu del Budismo Tibetano, pero es practicado también por las escuelas Gelug y Sakya y extendido también a China y Japón. Todos las formas de Mahamudra se originaron en la India, con los maestros Maitreya y Asanga y luego fue introducido en Tibet por Marpa y Atisha. Atisha lo transmitió a través de los linajes Kadampa (linaje Gelup) y Marpa fue la fuente de los Kagyu, ambos linajes fueron reunidos por Gampopa cuyos esfuerzos han permitido que se transmitiera hasta nuestros días.

2. El linaje Kagyu divide las enseñanzas Mahamudra en tres tipos, sutra Mahamudra, tantra Mahamudra, y Mahamudra esencial. El Sutra Mahamudra, como su nombre indica, deriva su punto de vista de técnicas de meditación de la tradición sutrayana. (fundamentalmente reflexión filosófica). El Mahamudra tántrico utiliza tecnicas tántricas budistas tales como el tummo y el yoga de los sueños, dos de los Seis Yogas de Naropa. El Mahamudra esencial está basado en la instrucción directa de un lama calificado. Dentro de la tradición Kagyu están los más prominentes practicantes y estudiosos del Mahamudra, como por ejemplo el Tercer Karmapa ("Plegaria de aspiración del Mahamudra Supremo"), el Noveno Karmapa ("Apuntando el Dharmakaya", "Océano de Significado Definitivo" y "Eliminando la Oscuridad de la Ignorancia"), Dakpo Tashi Namgyal ("Clarificando el Estado Natural", "Luz de Luna de Mahamudra"), Tsele Natsok Rangdrol (" La Lámpara del Mahamudra")

3. Las prácticas de meditación Mahamudra trabajan revelando directamente el vacío en una experiencia directa en nuestra mente. Esto se realiza meditando directamente en nuestra propia mente. Esto se conoce como "tomar el camino del directo conocimiento válido" , enfatizando la experiencia directa de los fenómenos de nuestra propia mente experimentando así la realización del vacio. Los manuales de meditación (particularmente los del 9º Karmapa) están entre los más detallados y precisos en la literatura budista. Para las prácticas de la "tranquilidad" se enumeran los estadios de calmar la mente y especifica muchos de los problemas comunes (por ejemplo, excitación, somnolencia, duda, apatía) junto con las prácticas para remediar estos problemas. Los objetos de meditación son objetos simples, estatuas de Buda, la respiración, mantras y visualizaciones complejas de Yidams (deidad que se toma como foco de meditación) o mandalas. Estos objetos de meditación son comunes en las prácticas tibetanas Vajrayāna.

4. La relación con el maestro es fuertemente enfatizada, en parte debido a que en los orígenes no había otra forma de transmisión más que la oral y en parte también a lo que se llama "el empoderamiento" que no es otra cosa que la "transmisión de poder" de maestro a alumno que necesariamente exige la presencia física en el acto de enseñar. El maestro apunta directamente a la mente del estudiante.

Como se habrá visto, las prácticas de meditación del Soto Zen tiene similitudes con el Mahamudra y con la meditación Dzogchen del linaje Nyingmapa. Sin embargo, las enseñanzas del Mahamudra son mucho más detalladas que en las escuelas de Soto.

(Información tomada de Wikipedia)

viernes, 16 de julio de 2010

Mantra del Corazón o de la Sabiduría: Gate Gate Paragate Parasangate Bodhi Shava

Significa “Se ha ido, ido, ido más allá, totalmente más allá, el Iluminado" y resume la enseñanza del Sutra del Corazón que, junto con el Suta del Diamante, representan una parte de escrituras del Mahayana conocidas como sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnaparamita sutras). Con el tiempo, Prajñâpâramitâ llegó a personificarse como una diosa, y tuvo su veneración.

La Gran Madre Prajnaparamita es la manifestación de la perfección de la sabiduría de todos los Budas, la perfección de la sabiduría que es la unión del gran gozo de la bodichita (corazón compasivo) y la vacuidad, y es el camino rápido a la iluminación.

Este mantra resume ese culto, y rse refiere solo de la enseñanza del Sutra del Corazón, que tanta influencia ejerció sobre Nagaryuna - fundador del Camino Medio del Budismo Mahayana - para la elaboración de la doctrina de la vacuidad (sunyata) y el posterior desarrollo del Budismo Zen.